La traducción simple
Una traducción simple sirve para entender un documento: correspondencia, un contrato que revisar, un documento interno. Es precisa, pero no lleva certificación de conformidad.
La traducción certificada
Una traducción certificada va acompañada de una declaración que confirma que es completa y fiel al original. Suele pedirse para documentos oficiales presentados ante una autoridad: actas del registro civil, diplomas, sentencias.
Lo que varía según la autoridad
Los requisitos no son iguales en toda Suiza. Algunas autoridades aceptan una traducción certificada por el traductor; otras exigen además la legalización de la firma del traductor, por ejemplo ante notario, o una forma concreta.
Lo más seguro es preguntar directamente a la autoridad de destino qué forma acepta y transmitirnos su respuesta.
Nuestro consejo
En caso de duda, díganos a quién va destinado el documento. Le indicaremos la forma adecuada antes de empezar, para no tener que repetir la traducción.
Estas guías ofrecen orientaciones generales. Los requisitos precisos los fija siempre la autoridad que tramita su solicitud.